1. Qué es una cookie, en una línea
Un archivito que una web deja en tu navegador para reconocerlo la próxima vez. Algunas hacen falta para que la página funcione; otras sirven para contar visitas o para publicidad. Estas últimas solo se ponen si tú dices que sí, y por eso te preguntamos antes.
2. Las tres categorías, y cuáles están puestas hoy
Hoy solo está puesta la primera. Ni la de medición ni la de publicidad se cargan todavía: el cartel ya te pregunta y ya guarda tu respuesta, pero aunque las aceptes no se instala nada, porque esos servicios aún no están dados de alta. Cuando lo estén, se activará solo lo que hayas aceptado y esta misma línea lo dirá. La tabla de abajo explica qué es cada categoría y qué pasa cuando está puesta.
| Categoría | Para qué | Quién la pone | Cuánto dura | ¿Pedimos permiso? |
|---|---|---|---|---|
| Necesarias | Recordar la elección que hagas en este mismo cartel, para no volver a preguntártela en cada página | Nosotros | 13 meses | No hace falta: sin esto no podríamos ni respetar tu «no» |
| Medición | Saber cuánta gente entra, qué páginas mira, de dónde viene y por dónde abandona | Google (Google Analytics) | Hasta 13 meses | Sí, y viene desmarcada |
| Publicidad | Medir si los anuncios sirven de algo y no enseñarte cien veces el mismo | Hasta 13 meses | Sí, y viene desmarcada |
Y un recuento nuestro que no es una cookie. Aparte de todo lo anterior, contamos visitas por nuestra cuenta: día, página, si vienes de una red social o de un buscador, y si entras desde móvil u ordenador. Sin cookie y sin guardar tu dirección IP. No sirve para reconocer a nadie, así que ese sigue funcionando digas lo que digas aquí — y es el motivo por el que rechazar no nos deja completamente a ciegas.
3. Qué pasa si dices que no
Nada. La web va exactamente igual, con las mismas páginas y la misma velocidad. No hay contenido reservado para quien acepta, no te lo volvemos a preguntar en cada página y no hay ninguna versión peor de Simulaula para quien dice que no.
4. Cómo cambiar de opinión
Con el botón de arriba, o con el enlace «Cookies» que hay al final de todas las páginas. También puedes borrarlas desde los ajustes de tu navegador, y volveremos a preguntarte la próxima vez.
Una cosa que casi nadie cuenta y preferimos decir: si retiras el permiso, dejamos de cargar esos rastreadores a partir de ese momento — pero lo que ya se envió mientras el permiso estaba dado, ya está enviado. Ningún navegador puede deshacerlo. Para que borren lo que Google tenga tuyo, hay que pedírselo a Google.
5. En el aula no hay ninguna
Ni una cookie de medición ni de publicidad entra en la aplicación donde trabaja el alumnado. No es una promesa de buena voluntad: está impedido en el propio servidor, con una configuración distinta para el aula que la que tiene esta web.
El motivo es sencillo: un niño de ocho años no puede dar un permiso válido, así que no hay forma legal de pedírselo. Y aunque la hubiera, los datos del aula no son nuestros: son del colegio, y no podemos rastrear sobre datos que custodiamos para otro.
6. Guardamos tu respuesta
Cuando eliges, guardamos qué elegiste, cuándo y contra qué versión de este texto. Es lo que nos permite demostrar que respetamos tu decisión, y la ley nos obliga a poder demostrarlo. Se queda en tu navegador y caduca a los 13 meses, momento en el que te volvemos a preguntar.
7. Más información
El resto —qué datos tratamos, con qué derecho y cómo ejercer los tuyos— está en la política de privacidad. Para cualquier duda: diego@simulaula.com.